In Detox

What is addiction without some sort of drug?
What is grey without the presence of white?

In The Woods


¿Qué por qué soy adicta?

"Por qué gusto de destruirme.
Por qué no puedo hacer nada.
Por qué no puedo tener paz."


Porque tu un día llegaste repleto de llaves que según tú me encantarían y tuviste razón;
Y yo tuve Razón.
Y con ellas salí a dar un paseo buscando puertas que abrir
¡Y hubieron muchas!
Y me divertí y pensé que por siempre te estaría agradecida por los
Caramelos que nunca había probado, por esos sabores
Por los olores
Y colores

Y francamente, gusté de vivir
Usé mi cuerpo para complacerme
Supe
Conocí
…Lo peor es que sentí, y fue agradable a veces.

Pero ése no era mi Destino
Y tú habías sido el Demonio
Y todo eso iba en contra de mi naturaleza, del por qué estaba aquí.
Yo estaba destinada a observar y no intervenir; permanecer pura para el sacrificio.


Había probado de la fruta prohibida y sería expulsada. Ya no habría ni un aquí ni un ahora nunca más; vedada, olvidada, condenada a vivir de recuerdos y de sueños.



´ El presente nunca más será `




(Es todo culpa de la mitocondria
Ese motorcito egoísta que nos da la vida
Y que, día a día, nos la quita.)



La falta de consciencia es el fin

La muerte puro presente

Pues sin mente tampoco se podría soñar con el futuro

Ni recordar el pasado…

Muerte es sólo percatarse del ahora ya que sin el cuerpo no queda registro,

Ni imaginación.

Oh, ya no tengo memoria por tratar de matarte,

Y nunca fui conciente cuando viví el presente

Que horrible ¿no? el tiempo...

Sin registro lo vivido desaparece




Pues lo mismo no es lo mismo dos veces


Es casi una no-existencia, la vida
Aunque no se puede negar que es
Que está, que hay


Es ese deseo de alcanzar el presente lo que hace que el corazón lata.




Si quieres matarte deshazte de tu memoria

Y de tu capacidad de creación.

Puede ser lento y dulce; morir disfrutando

Matando al pensamiento cuestionador.




¿Qué por qué soy adicta?

¿Es que no es lógico acaso?






The Unnamable

To see everyday the name of broken dreams in which the word indifference is carved deep into, is too much to tolerate; the daily stab of the unrealizable memory started to numb this body and this soul. A mind constrained to events that never happened, whenever it was seen, brought it all back by reminding the existence of the eternally open wound.

It still bleeds!
Was there blood left...?

Never expecting to see vital signs yet, knew nevertheless that it wouldn't last for long. This heart pounding with the rhythm of its last beats brought the nostalgia of bright days in which the dream was enough to move on and wake up with a smile on the face.

Ma ancora... Si muove!

Tears that aren't for any-body, keep trying to wipe off the illusion's leftovers.
Whenever that name reaches sight, pseudo-feelings that were never there are remembered with humid disappointment and the pain; oh, the pain of the inexistent loss!

This hole's lack of emptyness hurts.
(Can't take it, can't take it.)

TO ERASE IS TO CEASE.

Desired impossibility spelled in every single letter.
The shattered covering that once faked its existence beneath an empty disguise is now thrown as meaningless pieces next to the corpse of the once wanted...
But that, in reality, was never there.

The word lays still, yet it is still felt.




"I can't go on, I'll go on" - Samuel Beckett

(10 may 2007, 00:00)

Portada de "Casa de citas" y la "pitucumbia"

Se me ocurrió que sería interesante hacer un graffitti para la revista "Casa de citas" cuando hablábamos con el BE y la gente de la banda Vía 149 el día de mi cumpleaños. Si el contenido de la revista iba a ser sobre la inmigración del interior del país a la urbe bueno, qué mejor que algo de eso se quede tangiblemente en las paredes de la "ciudad jardín" (obviamente, no para siempre), y sobre esos líndisimos y estridentes afiches "chicha", que, en mi opinión, maneja la estética más original que ha salido de la urbanidad inmigrante.
Así que le dije al BE que me ayude con eso.


La página de Aloardi (diseñada por Felipe del Aguila) fue una inspiración indiscutible, claro, dudo que mi versión cruzada con Barbie/Pin-up le llegue a los talones pero bueno, no soy diseñadora.


(Este número es sobre la inmigración y esta imágen es parte de un grafitti que hicimos con el BE)


(Lo pintamos en una pared de la Avenida Venezuela, en Breña... dudo que aún sobreviva)

Recuerdo cuando fuí al festival por los 10 años de dicho colectivo (Aloardi, al cual, curiosamente, hoy en día pertenezco), bueno, su reinterpretación de la iconografía chicha siempre me gustó, y ya en la rocola que diseñaron funciona excelente... Ese patch de Pure Data ahí mismo, expuesto y de colorcitos que parpadeaban fue lo mejor de toda la exposición para mí.
Tocaron los Shapis y su nueva gran aceptación por el grupo jóven de la clase media/media-alta me parece digna de ser mencionada; entre los de clase media y los llamados "artys" (jaaa) el escuchar e ir a conciertos aún guarda un aura "radical" o divergente... Para la clase alta que va a las discotecas de Asia a bailar cumbia peruana es lo último de la moda, seguramente hacen colas larguísimas por el "boulevard" (o donde quede porque ni conozco) para mover las caderas al ritmo de melodías sabrosonas. Selecto grupo V.I.P. (tú sí entras, tú no), ropas de marca, tragos fichos, pero ni qué pensar ir a un concierto en los conos o juntarse con "esos cholos, aj".
Ya, a reírse nomás... Es bueno que haya cierto interés en lo andino o la fusión llamada "chicha", de hecho, pero obviamente es superficial en su mayoría y lo único que me queda claro es, nuevamente, el poder de los medios pues me pregunto si tal género habría alcanzado esta popularidad sin las miniseries del Canal 2 (o el disco recopilatorio que me han comentado que se editó en una disquera más o menos grande...).

*Portada de Casa de citas en La Primera.

Las 101 maneras de autodestruirse

Ante todo, te agradece; claro, que vas a saber tú de lo que implica el contacto, de lo que le hace, de lo que detona. Pero no le importa porque se reconoce como humana y sabe que el malestar psíquico a posteriori es inevitable con o sin ello, así que, mejor pues, mejor si se relaja un rato a pesar de que... No, no importa: ella acepta sin exigencias el calmante pasajero, la otra droga (justamente la que evita con más vehemencia); la verdad es que a estas alturas acepta lo que sea que se le presente y capte su atención u interés, así, asintiendo con su silencio, pues ha cumplido su sueño:

Al fin no es nada.

Sometida o integrada, vaya uno a saber; el punto es que es un fantasma ahora, ¡su más grande anhelo! Pasan a través pero nada se queda, está en todos y a la vez en ninguno, oh sí, la unidad suprema por medio de su propia destrucción: integrarse desintegrándose, qué bonito suena. Hay un poco de mí en todos ustedes, aunque no lo noten, aunque yo ni me sienta, se dice mientras viaja en el bus tan alienada como siempre, una extranjera en su propio cuerpo, en su patria, y en los otros que la miran pero no la ven, porque ya-se-los-ha-dicho, no está ni es; por fin lo ha conseguido y se siente exitosa mientras se regocija contradictoriamente en su propio dolor humano (que requiere de los otros aún y que hace que se desprecie tanto por ser tan débil y no librarse, no librarse…) dolor que a su vez se va mezclando con el orgullo cuasi-trascendentalista y pseudo-zen de saberse insignificante y a la vez omnipotente; ella es dios, ella es todo, porque no es ni mierda.

¿Acaso se les ve a los dioses?

¿Acaso ves a la caca en la suela de tu zapato cuando caminas?

Me hacen tanto bien al ofrecerme las 101 maneras para mi autodestrucción porque cortarse o golpearse o suicidarse ya suena trillado; hay que innovar sino uno se aburre, y ella se aburre tan fácil. Por ejemplo, este viaje en combi habría sido simplemente insípido sin la sobrecarga de pensamientos que en ese momento la violan como de costumbre, como siempre la ha penetrado (por la fuerza) el exterior; su mente se ha acostumbrado al abuso y le gusta, le gusta castigarse ideológicamente, es su hobby más enriquecedor y el que más frutos le ha dado. El exterior - su enemigo de toda la vida - siempre se manifiesta e irrumpe maldita sea, maldito seas mundo, yo no quería interactuar, yo nací para ser una espectadora y te lo he dicho miles de veces, no va a funcionar, nunca, nunca… ¿Por qué persistes en ello, hijo de puta? ¿Por qué me llamas todo el tiempo, porque me reclamas si sabes que no pertenezco a la realidad en que insistes en meterme y que siempre me introduces cual cuchillo en la vagina de una torturada?

…Hoy irrumpe con un periódico que irónicamente dice “click no es amor” y después con un pobre atropellado que justamente se para y mira su sangre como quien no entiende, y llora, y se acerca una policía agitada y el dueño del carro de su desgracia: los mira con una desesperación asolapada, implorándole a quien sea aunque ella (la observadora usual) duda que realmente se dé cuenta de lo que pasa a su alrededor, y quisiera decirle a mi me atropellan todo el tiempo pero sonaría tan ridículo (su dolor siempre le ha parecido tan ridículo al lado de otros dolores) entonces decide quedarse en silencio, silencio silencio silencio no por favor no más silencio, pónganme ruido, gritos, o lo que sea pues le temo al silencio porque me doy cuenta de mí, me quedo yo sola atrapada en mi extranjería corporal y me da miedo.

Eres una cobarde mentirosa, eres una porquería hipócrita; eres todo lo que odiaste, fuiste todo lo que amaste y serás todo lo que ya soñaste porque sabes bien que te has muerto y que cada experiencia no es más que otro recuerdo en la película que te has grabado y que ves post-mortem; por eso cada evento te sabe a deja vú, por eso ya nada te sorprende, por eso cada lágrima y cada gesto se siente como un acto en el escenario que en el fondo sabes que te has construido para no aburrirte, porque, bueno, estar muerta es tedioso, no te queda nada más que tus pensamientos y ya pues, hay que hacer lo que se puede porque el hastío es una sensación desesperante, y si bien podrías haberte imaginado un mundo perfecto para realmente llegar al paraíso has elegido el camino de la tristeza porque más entretenido es ver una película dramática que una feliz. Tienes que aceptarlo nomás pues sabes bien que, a diferencia de ti, yo no miento, ¡recuérdalo! ya lo has descrito antes, ya lo habías concluido en tu adolescencia:

“O quizás sea yo misma (…) que estoy escribiendo desde el futuro, he tomado la mano de mis recuerdos de juventud, y la uso como instrumento para relatarles de la conexión mágica, de la puerta del tiempo que se abre en cada noche fresca, después de esconderse el sol, a la hora que cae la noche sobre la ciudad haciéndola suya”.

Pero ahora ya no es sólo por las noches se dice, ahora me sucede todo el tiempo, estoy muerta y soy un fantasma, qué bien, qué bien, mientras va recordando cada uno de los eventos del día anterior y de la manera de cómo tú has elegido convertirte en una suerte de animalito ciego con una sonrisa imborrable, entregándose a lo que sea sin culpas, sin ni mierda de esas estupideces que a mí me torturan todo el tiempo, eh bueno, qué le vamos a hacer, cada uno tiene una forma diferente de matarse/liberarse, sí pues, cada loco con su tema.

La estética del llanto

Este clima otoñal es coherente con mi espíritu; las nubes son el llanto contenido del cielo quien lo almacenó en cúmulos para entonces dejarlas sueltas con la misión de tapar al sol (tal como mis pupilas son cubiertas de vez en cuando por los recuerdos de tanto paseo por calles opacas). Espíritu gris y contaminado, el del cielo y el mío; pistas plomas, amarillo desteñido, verde rebajado…

Gris gris azulado o gris claro
Y gris con negro y blanco

Gama monocromática que empapa las calles en donde no hay colores brillantes (en otros lugares los árboles cuelgan enfermos naranjas que agasajan la llegada de las lluvias suicidándose). Aquí, en el desierto sarcástico, cuando llueve, - si es que podemos llamarle lluvia a ese vapor condensado que algunos días humedece explícitamente tu ropa - se puede escuchar a la tierra dar un suspiro, un tremor suave que es sólo eso; no hay mayor celebración como en las selvas húmedas donde las plantas danzan y las flores brillan y se prenden los rayos y las luciérnagas.

Lo que pasa es que en Lima no llueve…
¡Aquí bajan las nubes hasta la calzada!
Pues son lágrimas celestiales encubiertas quienes nos acompañan en nuestras caminatas por la ciudad disfrazadas sea ya de neblina o de míseras gotitas infinitesimales, y la tierra, empática, no celebra su llanto; aquí cada gota de lluvia real sería un golpe desgarrador en su carne siempre intoxicada pues todo el tiempo sabe que sufre, que se sufre.